Por esta razón estás pelead@ con el dinero (y cómo reconciliarte)

Por esta razón estás pelead@ con el dinero (y cómo reconciliarte)

Por esta razón estás pelead@ con el dinero (y cómo reconciliarte)

Audio Post

por Federico S. Luque | Por esta razón estás pelead@ con el dinero (y cómo reconciliarte)

Un hombre iba caminando a su casa en la madrugada, y se encuentra a otro agachado debajo de una luminaria, pasando la mano por las rendijas de las baldosas y en partes del escaso pasto que crecía en la acera, totalmente húmedo del rocío.

Le dio curiosidad porque podría estar en problemas y se acercó a ayudarlo.

—¿Qué le pasa, buen hombre? ¿Necesita algo?

—Oh, gracias —contestó el que estaba agachado—. He perdido mis llaves y no puedo entrar a mi casa.

—¿Las perdió aquí?

—No, no. Las perdí por allá, en aquellos arbustos —dijo el hombre señalando a unos metros de donde estaba.

El que venía caminando no entendió nada.

—Pero…, ¿por qué las está buscando aquí si las perdió allá?

—Es que allá está muy oscuro y no las encontraría. Pero aquí hay tanta luz…

Advertencia de Confrontación

En este post te voy a confrontar como si fuera tu Coach.
No va a ser de tu agrado, pero si ya estás aquí, ¿para que te vas?

¡Estás advertid@!

Reconciliarte con el dinero es posible

La reconciliación con el dinero es perfectamente posible para cualquiera, y esto te incluye también a ti. Sé que tienes algunos o muchos intentos en el pasado ya sea de gastar menos dinero o de ganar más, y sientes que fallaste y ahora mismo, que estás leyendo esto, te encuentras entre escéptic@ y con algo de esperanzas.

Bien, la causa principal por la que estás pelead@ con el dinero está reflejada perfectamente en la historia que acabas de leer más arriba, y es la siguiente:

«No buscas donde hay que buscar»

También podríamos decir: «No haces lo que tienes que hacer», y deja explicarme un poco mejor.

Cuando queremos ser prósperos y la abundancia nos esquiva constantemente, y en su lugar nos encuentran las deudas y los imprevistos, es porque has proyectado una condición o serie de condiciones a la vida (me refiero a un negocio, un emprendimiento o a un trabajo, por ejemplo) a modo de decreto o exigencia.

Es como si conocieras a alguien que puso un negocio de ropa y le fue muy bien, y como tú consideras que eres igual (o mejor) que «ese alguien», si decidieras poner un negocio entonces también te debería ir bien.

Por favor, no me malentiendas con el ejemplo, sólo estoy procurando que veas la situación desde una arista totalmente nueva.

No estoy afirmando que no has hecho cosas para tener éxito y que te vaya muy bien económicamente. Sé que has puesto todo tu empeño y esfuerzo en las cosas que has hecho, y causa una enorme frustración sentir que todo eso te llevó al lugar opuesto a donde querías estar.

Pues bien, en este post necesito asumir mi papel de Coach y confrontarte un poco para sacudirte las ideas.

Estas pelead@ con el dinero por alguna de estas razones, o quizás por todas:

Estás enojad@

Pero no porque lo que hiciste no funcionó. Yo creo que tu enojo viene desde antes y los intentos que hiciste para triunfar, no eran más que revanchas que estabas tomando y eso, como ya has comprobado en carne propia o por la experiencia de alguien más, no funciona.

El enojo te mantiene alejad@ de la gratitud y no te permite decidir correctamente ni solucionar los problemas de la mejor manera.

Así que reconcíliate contigo mism@, perdona lo que hay que perdonar y atrévete a descubrir lo que la vida tiene para ti.

Quieres tener la razón

Cuando tenemos «Visión de túnel» y nos obcecamos con una idea o una actitud, es casi imposible retroalimentarnos correctamente y tomar decisiones acertadas.

A ti, a mí y a todos, muchas veces las vida nos dijo…, no. Más bien nos gritó: «¡Ey, por aquí no!», pero no escuchamos, hicimos caso omiso y terminamos estrellados.

Necesitas tener éxito

La necesidad es la gran enemiga a vencer, y no me refiero a la necesidad de vender para pagar tus facturas, sino a la necesidad de demostrarte a ti o alguien más que también puedes triunfar.

Esto se debe, por lo general, a que te comparas con otras personas y el compararte no es otra cosa que un escaso amor propio.

En conclusión, y para cerrar este segmento y pasar a la parte de la solución que es mucho más amable, has estado esperando que la vida (los otros, las circunstancias, etc.) hiciera los cambios necesarios porque tú no querías hacerlos.

Y si estás en desacuerdo conmigo, ¡genial! Te invito cordialmente a dejar tu opinión en los comentarios.

Hay puertas que se abren desde adentro

El primer punto que vas a tener en cuenta entonces, es que la reconciliación con el dinero, y más concretamente con la abundancia, está en tu interior.

Y es en el lugar en donde nunca buscamos.

Buscamos un trabajo mejor, poner un negocio, un boleto de lotería…, es decir, ¡donde hay mucha luz!, pero a las llaves las perdimos dentro de nosotros y es ahí donde debes buscar.

La reconciliación con el dinero y la abundancia nace, crece y se desarrolla en tu interior y no en el exterior.

Esta afirmación es más que una frase hecha, ¡es una declaración de principios!

Así que te invito cordialmente a buscar en tu interior, en donde está oscuro y suele dar miedo, en lugar de «afuera» donde hay luz pero ya sabes que no vas a encontrar la reconciliación con la abundancia.

Para ayudarte con esta tarea, desarrollé tres criterios que te comparto a continuación -que no son excluyentes pero sí son fundamentales- y que debes tener en cuenta en tu proceso de reconciliación con el dinero.

¡Vamos con eso!

Abundancia no es opulencia

No necesitas un auto nuevo, ropa cara o el último celular con cuatro cámaras y horno de microondas.

Nop.

Necesitas LIBERTAD en tu nivel de vida actual. Eliminar las preocupaciones y darle propósito a tu vida. Hay muchísimas cosas que puedes hacer sin gastar dinero o, quizás, gastando apenas un poco.

Lo que trato de decirte aquí, es que debes mirar a tu alrededor y enfocarte en lo que tienes y no en lo que te gustaría tener. Presionarte para «tener más» o «ganar más» no te conducirá a nada bueno, y lo que normalmente consigues es mantenerte en esa eterna pelea con el dinero que traes desde hace años.

El presente

La puerta de entrada a un futuro increíble es un presente increíble.

Nos cuesta mucho entender que si queremos estar bien después, tenemos que estar bien AHORA MISMO, con lo que tienes, con lo que te rodea y que HAY, dejando de lado la fantasía de cosas o personas que NO ESTÁN.

El presente nunca será «perfectamente ideal», pero si aceptas tu vida así como está actualmente, sin pelearte ni juzgarte, puedes ser perfectamente feliz DESDE YA.

Y el futuro te traerá más de eso mismo es decir, se proyectará desde el presente de forma natural.

En este punto existe una gran confusión -extendida a lo largo y ancho del planeta- que promueve y fomenta que, cuando tenemos una situación que no nos gusta ahora mismo, tenemos que poner una meta para cambiarla.

Nada más lejos de la realidad.

He descubierto y ratificado hasta el cansancio -y no soy el único que piensa así, déjame decirte-, que ponerse una meta suele alejar a las personas de aquello que quieren conseguir. Al menos, en la gran mayoría de los casos.

Lo explico en detalle en este post, quizás quieras echarle un vistazo.

El trabajo genera dinero, la administración genera riqueza

Mientras no aprendas a tener una administración responsable y desarrolles el carácter necesario para gastar una parte de lo que ganas y guardar el resto, déjame decirte, querid@ amig@, que el dinero y la abundancia no querrán reconciliarse contigo y vas a verte en una pelea que te va a consumir buena parte de la vida.

La disciplina y la confianza en ti mism@ son fundamentales, aquí te comparto otro artículo que quizás quieras leer sobre la preocupación que genera el dinero.

***

Creo que ahora queda un poco más claro cuando te decía más arriba de las cosas que puedes hacer y que tienen que ver con tu interior y no con tu exterior.

Teniendo en claro este nuevo contexto que te estoy presentando, ¿qué podrías hacer de forma diferente a lo que has venido haciendo hasta ahora?

Merece la pena detenernos un poco en este momento y graficar el «antes» para tenerlo presente a la hora de los ejemplos:

Una persona peleada con el dinero, con deudas, mucho estrés y una pobre calidad de vida, está convencida de que el problema es el bajo ingreso que obtiene por su trabajo. Entonces, sus alternativas son: 

  • Buscar otro trabajo; 
  • Pedir un aumento de salario; 
  • Poner un negocio. 

Como ya sabes en este momento, todo eso es «externo» es decir, está buscando dónde hay luz y no donde debe buscar para resolver el problema de fondo. 

Asimismo, veamos el «contra-ejemplo» para que el contraste te ayude a marcar las diferencias, que son notables:

La misma persona peleada con el dinero toma en cuenta el post que estás leyendo ahora mismo, y sabe que debe buscar «donde perdió las llaves y no donde hay luz», tomando decisiones diferentes: 

  • Desarrolla su CARÁCTER y, sin importar las urgencias y las necesidades reales o psicológicas, guarda una parte de sus ingresos para fortalecer su situación económica y financiera, por más humilde que pueda parecer.
  • Trabajará la CONFIANZA en si misma desarrollando así su AUTOESTIMA, conectando todo el tiempo con su DIGNIDAD y AMOR PROPIO. Ambas cualidades siempre son necesarias en la vida de todos, pero aún más en momentos de adversidad.
  • Con estos hábitos, no importa qué tan dura y áspera pueda tener la situación actual: manteniéndose así saldrá adelante más temprano que tarde.

Éstos son solo dos ejemplos que abren la puerta a nuevas posibilidades e ideas para una reconciliación con el dinero sana, robusta y duradera. 

También, como te mencioné más arriba, seguro que hay otros caminos para reconciliarte con el dinero y la abundancia y si quieres compartirnos tu opinión, te invito a escribirlo en la parte de los comentarios.

Llegamos al final y como siempre, si te gustó este post, te invito a compartirlo en tus redes o enviárselo a esa persona que sabes que puede necesitarlo.

Hecho con amor,

Federico

¡Suscríbete y no te pierdas ningún Post!

¿Quieres apoyar al Blog con una donación?

¡Compromiso permanente!: ofrecerte contenido de GRAN CALIDAD para que todos puedan VIVIR MEJOR.




Aprende a vivir sin la preocupación del dinero

Aprende a vivir sin la preocupación del dinero

«Si ganara mucho dinero… ¡disfrutaría plenamente de la vida!»

 En cualquiera de sus variantes, la frase anterior refleja el pensamiento y creencia de millones de personas que, día con día, aunque tengan dinero, ahorro y trabajo, viven con la preocupación o el miedo de perderlo.

¿Qué tan identificad@ te sientes con esto?

La segunda ola del Covid provocó no sólo una crisis sanitaria sino también una crisis económica para millones de personas en el mundo. Si antes de la pandemia tenías esta preocupación, la del dinero, me imagino que ahora mismo, de mínima, la mantienes igual, o un poco peor.

¿Y qué podemos hacer con algo tan sensible y a priori tan difícil de resolver? ¿Es que podemos hacer algo?

Pues bien, sí que podemos hacer algo al respecto (como prácticamente con todo), y verás qué, con un poco de empeño de tu parte, aprenderás a «ocuparte sin preocuparte».

Claro que se puede así que… ¡manos a la obra!

 

¿De qué estamos preocupados, realmente?

Y puede que te sorprenda la respuesta, e incluso que estés en desacuerdo conmigo. La cuestión es que la preocupación que tienes, no es con el dinero.

Nop.

La verdadera preocupación se origina a partir de la falta de confianza en nosotros mismos para generarlo si perdemos nuestra fuente de ingresos actual. Y mientras no entendamos esta distinción fina y sutil, no lograrás extirpar la preocupación de tu vida en lo que a dinero se refiere.

No se trata de un juego de palabras y no es algo menor, como verás más adelante.

Cuando vemos que hay crisis, o si conocemos a alguien que busca trabajo y no lo encuentra o simplemente vemos las noticias, es normal que nos asalte el temor al pensar que nosotros podemos ser el o la siguiente en la lista.

Y perder el ingreso no  es algo que te lo puedas permitir, ¿verdad?

Quizás tengas pocos ahorros o no tengas ahorros, y el solo hecho de imaginarte sin una fuente de ingreso hace que te corra un sudor frío por la espalda y no puedas dormir.

Lo que normalmente experimentamos, se parece a alguna de estas opciones:

  1. Preocupación por generar dinero si perdemos el trabajo.
  2. Preocupación de no generar dinero suficiente.
  3. Preocupación a perder estabilidad personal o familiar al tener que pedir prestado.
  4. Preocupación por el «qué dirán».

 

Todas están ligadas y puede ser que te preocupe más de una… ¡o todas! Ahora bien, si repasas la lista nuevamente y te detienes un momento a reflexionar en cada una, comprobarás que la confianza en ti mism@, es la única «vacuna» que previene y corrige cualquiera de esas preocupaciones.

Bueno, quizás no la confianza que tengas ahora mismo, pero sí una robusta 😉

 

«Ok, entendí. Pero…, ¿qué puedo hacer?» 

Y la pregunta no puede estar mejor formulada ya que sí, puedes hacer algo, y subrayo la palabra «hacer».

Lo primero es que entiendas que esa preocupación que te inquieta, lastima y a veces te hace tomar malas decisiones no se va a ir milagrosamente y por el contrario, las probabilidades de que se incremente con el paso del tiempo son altas.

Lo segundo que necesitas comprender con cabalidad, es que al no tratarse de dinero sino de confianza, no importará la cantidad que ganes al mes, o lo que puedas guardar después de recibir el cheque quincenal o mensual.

Así que no hace falta que te mudes con tus padres, por favor.

Es decir, no se trata de «cantidad de dinero» y este es el error más frecuente que cometen todos. Entiende esto: hay personas que se preocupan por el dinero porque tienen poco, y hay otras personas que se preocupan por el dinero porque tienen mucho. En ambos casos la preocupación se puede hacer presente.

Todo radica en la confianza en ti mism@ y para desarrollarla hay muchos caminos y métodos, y depende de cada uno encontrar lo que mejor le funcione. En algunos puede ser la terapia psicológica, en otros empezar un deporte. Escribiré sobre eso también, así que te invito cordialmente a suscribirte, para avisarte de todas las nuevas entradas que haga.

Tercero y último, debes enfrentarte con dos «enemigos» internos, que posiblemente aparezcan en el camino. Empezaré por el más difícil.

Rechazo

Sucede cuando se presenta una situación ineludible, indisimulable o inocultable, que puede ser tanto interna como externa, y que tú no sólo que no la aceptas sino que te molesta o incluso puede ponerte violent@. Esto a su vez, hace que sea más difícil la aceptación del hecho y por ende, la persona no hace nada para cambiarlo.

Deja decirte que no se trata de algo raro o excepcional y por el contrario, a ti te ha sucedido muchas veces. A todos en realidad. A veces es algo momentáneo y otras tantas puede durar años o décadas. Vaya…, toda la vida.

Es momentáneo cuando se poncha la llanta de tu auto, por ejemplo, y la primera reacción del conductor (no sé si ibas manejando tú) es enojarse y no poder creerlo. «¡Porqué a mí, si soy buena persona!». La molestia dura unos minutos, y ya luego que cambia la llanta pasa a ser una anécdota más. Y ahí terminó todo.

Sin embargo, no siempre es así. Hace unos meses conocí a un odontólogo que luego de entrar ligeramente en confianza, comenzó a hablar pestes de su carrera. Se quejaba de que había invertido mucho en capacitación y equipos a lo largo de los años, y lo que ganaba apenas si le alcanzaba para pagar un asistente y vivir con un mínimo de dignidad.

¿Puedes ver dónde está el Rechazo en este caso?

El odontólogo rechazaba por entero su carrera porque según él, no le retribuía económicamente en la proporción en la que había invertido. Claro, siempre con los parámetros de él mismo. Este es un ejemplo real de una persona que rechaza una situación ineludible, y que está lejos de aceptarla. Mientras no lo haga, se quedará toda la vida en esa «pelea interna».

Extrapolando este ejemplo en tu caso particular, puede ser que entiendas que debas hacer algo, incluso que sepas perfectamente qué es lo que tienes que hacer, pero no quieras.

«¿Por qué rayos voy a tener que ponerme a vender (promocionar, hacer descuentos, hacer horas extras) si estudié para esto y soy excelente profesional (empleado, directivo, persona, o lo que quieras)?

Esta es una trampa mental, la trampa del «RECHAZO» y, de momento, quiero advertirte sobre ella invitándote a la reflexión para asegurarte que no caigas aquí. Es tan importante este concepto que en mi libro «Sí, Hay un Secreto» lo incluí como uno de los «Universales» con el potencial de destruir una vida y condenarnos a la infelicidad. Está en el diagrama de la «Mariposa de la Transformación», aquí abajo tienes una imagen de la portada del libro.

Pereza

Un poco más arriba te señalaba lo de la palabra «hacer«, en el sentido de que para superar la preocupación por el dinero tendrás que hacer algo al respecto. Y la verdad, para eso tienes que tener ganas.

De pronto te das cuenta que que tenías un tiempo libre que disfrutabas mucho (lo usabas para distraerte de la preocupación del dinero) y quizás tengas que renunciar a ello. Aún si no estás en la trampa del Rechazo, lo mismo tienes que tener ganas de ponerte a hacer cosas, aprender algo nuevo y exponerte un poco.

Esto no es tan complejo como la situación del RECHAZO que te acabo de describir, y con sólo un poco de ganas y espíritu de aventura romperás la inercia actual.

 

Supera la preocupación y vive plenamente

Una vez que entendimos que el origen del problema es la falta de confianza y que tenemos que superar la pereza y el rechazo, estás list@ para dar el paso más importante. Deja ponerte primero en contexto con un ejemplo, y entenderás rápidamente la idea que quiero transmitirte.

Imagina una empresa que entra en crisis (sería raro en estos tiempos) y lamentablemente los directivos se ven obligados a un recorte de personal. Tienen que prescindir de al menos 10 personas de un total de 50.

Es una empresa familiar, no quieren despedir a nadie pero no tienen otra opción. La pregunta que te hago es…., ¿a quién crees que van a despedir? Si tú estuvieras en el lugar del directivo, ¿despedirías a los que aportan más valor a la empresa? ¿Verdad que no?

Otro ejemplo, siguiendo la misma idea. Si la crisis se presenta en una familia y deben ajustar su presupuesto, ¿deberían dejar de pagar la luz o la cuota de club?

Creo que está más que claro.

Conoces la palabra, intuyes el significado y ahora vas a «re-aprender» un nuevo contenido que va a cambiar tu percepción. Me refiero a la palabra…

Valor / Valioso

En una crisis o momento de incertidumbre, que es lo que todos tememos y es cuando las preocupaciones se ven justificadas, una persona, una familia, una empresa y un país, tratan de desprenderse de todo lo que puedan prescindir y conservan…, precisamente esto: lo más valioso.

En todos los casos, funciona así.

El camino que vas a tomar, a partir de este momento, es volverte más valioso en todo aquello que tengas a mano o se te ocurra. No importa qué -de momento-, y sólo hay que empezar a hacerlo.

La preocupación por el dinero comenzará a disiparse de inmediato, y toda tu vida dará un giro si, por ejemplo, comienzas por tender tu cama cada mañana, antes de irte a trabajar.

Si no me crees, por favor tómate unos minutos para ver este vídeo.

Es importante aquí, es fundamental, empezar con algo pequeño y que sea mínimamente valioso. Algo que no tengas miedo de llevarlo a cabo y que no te haga re-pensar el compromiso contigo mismo. Puede ser tender la cama, podría ser comer más sano, o salir a caminar diez minutos cada tarde.

La satisfacción y el orgullo que te dará el logro de una pequeña tarea, será el combustible para que luego decidas tomar clases de canto, baile o empezar un deporte.

El humor te cambiará, disfrutarás más tu día a día y… ¿sabes qué? Ya en ese momento, con algunas pequeñas acciones concluidas, TE HABRÁS VUELTO MÁS VALIOS@ para ti y para tu familia. ¡Y pronto lo notarán en tu empresa!

Y esto es sólo el inicio, querido amig@.

Al poco tiempo de que te mantengas haciendo cosas con valor tendrás ganas de hacer algo más valioso aún y que tenga un impacto un poco mayor. Si salías a caminar, quizás quieras hacer un deporte. Si leías todos los días unos minutos, quizás quieras tomar una capacitación más en forma.

En la medida en que continúes aportando valor a tu vida vas a querer hacer algo más grande y más valioso, de mayor impacto, y lo mejor es que será sin esfuerzo, sin imposiciones y sin preocupaciones.

Más temprano que tarde este nuevo hábito llenará toda tu vida y por supuesto, también impactará en tu economía y tu situación laboral. Al percibirte tú mucho más valioso que antes, ¿cómo crees que te verán los demás?

El secreto en todo esto, querido amig@, está en comenzar ahora mismo con algo pequeño y comprometerte a terminarlo. Mañana, tocará repetirlo.

Este camino que te estoy señalando no es que sea el mejor. Volverse valios@ es el ÚNICO que existe para liberarte de las preocupaciones del dinero y disfrutar de tu vida como alguna vez soñaste.

Si te gustó este post te invito a compartirlo en tus redes sociales o enviárselo a esa persona que sabes que puede necesitarlo.

Hecho con amor,

 

Federico

¡Suscríbete y no te pierdas ningún Post!

¿Quieres apoyar al Blog con una donación?

¡Compromiso permanente!: ofrecerte contenido de GRAN CALIDAD para que todos puedan VIVIR MEJOR.




¿Atrapado en un trabajo que no te gusta? Empieza por aquí.

¿Atrapado en un trabajo que no te gusta? Empieza por aquí.

¿Atrapado en un trabajo que no te gusta? Empieza por aquí.

Para empezar, quiero decirte que si estás aquí leyendo esto, es porque quieres sacar algo en limpio de un tema que es caro, y muy sensible a tu momento actual. Y no es un detalle que se me escape.

Permanecer ocho horas en un trabajo que no te gusta, rodeado de personas que no te estimulan a mejorar, por un magro ingreso que a duras penas te alcanza para sobrevivir, implica un desgaste emocional importante y más temprano que tarde, también provocará algún tipo de consecuencias en tu salud física y mental.

Tú conoces tu situación mejor que nadie, y sin embargo, lo más probable es que ese «conocimiento» que tienes esté embebido en reacciones y sentimientos como disgusto, hartazgo, desesperación o resignación.

Y con todo eso encima, mi querido amig@, es casi imposible pensar con claridad y ser práctico.

Así que para continuar, voy a hacer parte del trabajo que tú ahora mismo no puedes: quitarle apasionamientos al asunto y considerar con mucha objetividad los puntos claves. !Comencemos! 😉

Puntos Claves de tu Situación

Todo eso que sientes en relación a tu trabajo, se puede resumir en uno o algunos de los puntos que verás a continuación. Y aunque te parezca irrelevante, este es el primer paso que necesitas para poner en orden las ideas en tu cabecita.

Veamos…

  • Tienes total DEPENDENCIA a una única fuente de ingresos (trabajo actual).
  • Y eso, genera MIEDO a perder esa fuente de ingresos (las facturas se tienen que seguir pagando).
  • Por lo tanto, te sientes FRUSTRA@ por no poder dejar el trabajo (o cambiarlo por otro).
  • Y al final del día, semana, mes o año, aparece la angustia o ansiedad porque sientes que no tienes poder para revertir tu situación, y que dependes de la suerte.

 

Puede suceder también, que no se trate de que tu trabajo te disguste, simplemente absorve un gran porción de tu día (y de tu energía), no ganas lo suficiente y te sientes con las manos atadas para buscar otro trabajo mejor pago o emprender algo por tu cuenta.

Pero de una u otra forma, el hecho es que…

🙁 estás atrapad@ 🙁

 

¿Y qué puedes hacer aquí? Ahora viene lo interesante Valiente. Preparé tres puntos centrales (plato fuerte) que quiero compartirte a continuación, pero antes de eso quiero que estemos en el mismo contexto. Ahí va…

1ro: Sí hay una salida, así que no debes preocuparte sino OCUPARTE.

2do: Olvídate de la suerte o de cualquier factor externo (promesas por ejemplo). Todo dependerá de ti.

3ro: No hay recetas mágicas. Lo que me sirvió a mí o a otra persona, es casi un hecho que no te funcionará a ti de la misma manera. Es decir, tendrás que hacer adecuaciones para tu caso particular.

Habiendo hecho estas tres aclaraciones, vamos con lo que te interesa.

1.- Empieza por Aquí

Lo primero es que evites sentirte mal por tu situación. Debes saber que el mundo laboral es una jungla donde muchas veces tendrás que «remar» en desventaja comparado con otros, y tendrás que enfrentar muchas injusticias con la boca cerrada. En la vida nunca jugamos con las cartas marcadas y en ese sentido, todos jugamos con las cartas que nos tocaron, de la mejor manera posible. Punto.

No hay más que eso, así ponle un alto a la auto recriminación y al arrepentimiento.

En segundo término, para poder ayudarte tengo que decirte la verdad tan cruda como pueda para que saques algo en limpio del tiempo que le estás invirtiendo a este artículo. Flaco favor te haría si trato de ser condescendiente contigo,

Me refiero a que el responsable, eres tú y nadie más. ¿ Y esto que significa? Que pierdes el tiempo cuando te quejas de tu jefe, de tu situación, de tu mala suerte, de tus padres, de lo que podrías haber hecho, etc. etc.

Nadie ni nada en tu entorno es responsable de tus circunstancias más que tú.

Esto no quiere decir sacar el látigo para decir «por mi culpa, por mi culpa», mientras lo azotas en tu espalda. No.

Significa, de hecho, un gran, grandiosa oportunidad en tus manos de CONSTRUIR UN NUEVO YO. En PNL le llamamos «hacer una Reingeniería», también puede ser «marcar un antes y un después en tu vida» o como quieras.

Sería algo genial para tu vida, que en una situación en la que mucha gente se autocastiga, otros se excusan y algunos más se arrepienten, tú estás en plena batalla por mejorar.

¡Y eso hacen los valientes, Valiente!

2.- Necesitas un Plan

El «parte-aguas» en mi vida lo marcó un Plan. Sin entrar entrar en detalles, puedo contarte que hace aproximadamente dos años o poco más, yo me encontraba en una situación incómoda, bajo presión, y por mucho desventajosa.

Así que empecé a trabajar y a poner en práctica lo que iba decidiendo, y los resultados no tardaron en aparecer. Sin embargo…

«Casi nada salió como yo lo había ideado»

Tal como lo lees. Fueron muchos aprendizajes, pero a un costo elevado. Una y otra vez, me daba de bruces contra la pared. Y así, «dando palos de ciego», fueron varios meses.

¿Qué si me desanimé? Por supuesto que sí. Pero se me pasaba y volvía a intentarlo. Hasta que… finalmente lo conseguí. Ojo…, ¡Conseguí elaborar mi plan!

Es decir…, el trabajo apenas debía comenzar. Sin embargo, ya no iría a ciegas, ya no más ensayo y error, ni cambios drásticos. Sólo debía ceñirme al plan.

Nótese que evité deliveradamente, utilizar las palabras «meta» y «objetivo». ¿Por qué? Por que es mucho más difícil hacerlo a partir de una meta.

Un «PLAN», debido a su naturaleza, está totalmente ceñido y asociado a tus DECISIONES. Por el contrario, una Meta u Objetivo está más asociado a tus Caprichos y Necesidades.

En este POST, hablo a detalle sobre los peligros inherentes a ponerse metas.

El Plan que tú elabores, debe contemplar una serie de acciones que dependan de ti, y nunca ser una expresión de deseos, como es el caso de las mayorías de las Metas, que la gente se pone.

En el vídeo del Live que hice sobre este artículo que estás leyendo, encontrarás más detalles para que puedas elaborar tu propio PLAN.

3.- ¡Cuidado con esto!

Cuando estés elaborando tu plan, o ya en la fase de implementación, ten presente estas recomendaciones que serán de mucha ayuda para ti.

  • Tiempo: Para llevar a cabo cualquier actividad que hayas decidido, necesitarás tiempo. Tienes que darte la oportunidad de cometer errores, de aprender, de tener tu propia curva de aprendizaje. Así que por favor, procura evitar las fantasías del tipo «en este negocio me haré rico y dejaré mi trabajo».
  • Energía: buena alimentación, buen descanso y ejercicios. Si lo puedes considerar en tu plan, ¡sería excelente!
  • Objeto brillante:  evita por favor, caer bajo el embrujo del «Síndrome del Objeto Brillante». Se trata de las fantasías que vas a encontrar a la vuelta de cada página en internet, o que algunos conocidos te pueden acercar. Promesas vagas y muy grandilocuentes, sazonadas con dudosos testimonions hacen papilla los sueños de muchísima gente que se atreve a confiar, y termina generalmente siendo embaucada. No existen atajos, mi amig@.

Si te gustó este post te invito a compartirlo en tus redes sociales o enviárselo a esa persona que sabes que puede necesitarlo.

Hecho con amor,

Federico

¡Suscríbete y no te pierdas ningún Post!

¿Quieres apoyar al Blog con una donación?

¡Compromiso permanente!: ofrecerte contenido de GRAN CALIDAD para que todos puedan VIVIR MEJOR.




Optimized with PageSpeed Ninja